El politólogo Julio César Mancera, directivo de Cambio Radical, señaló que se deben blindar las elecciones presidenciales del 2018.

Julio César Mancera, quien militó en el Polo Democrático, y hoy es directivo de Cambio Radical, propone que el Estado financie las campañas electorales, con el fin de evitar hechos de corrupción o que recursos extranjeros terminen por enlodar los proyectos de infraestructura vial.

En medio del escándalo de Odebrecht, y justo cuando el país se alista para entrar en la próxima contienda presidencial, Mancera señaló, en entrevista con ‘Punto y Aparte’, que el Gobierno Nacional debería “exigir un riguroso soporte contable” de las campañas.

¿Cómo blindar las elecciones presidenciales de 2018 para evitar escándalos de corrupción?

Ante todo los políticos deben decir la verdad. Además, se pueden buscar alianzas entre los medios y los políticos honestos para denunciar lo que tenga que ver con manejo de dineros ilegales. Por otra parte, es importante hacer pedagogía ciudadana para que la gente vote por personas y no por partidos. Los candidatos deben tener un pasado limpio y sus ideas deben ser buenas para todos los colombianos.

¿Qué medidas se deben tomar en la financiación de las campañas?

Es fundamental una reforma política. El gobierno se debería encargar del financiamiento de las campañas y debería exigir un riguroso soporte contable. Una investigación de una entidad estatal sería ideal para hacer veeduría durante y después de las campañas. Hay que mirar los topes económicos. Esto indica transparencia a la hora de hacer un balance completo en cada campaña.

¿Cómo evitar filtración de dineros extranjeros en las campañas presidenciales?

Siempre y cuando los dineros no tengan que ver con contratación y ejecución de obras no veo problema en que haya dinero limpio ingresando a campañas. Empresarios de afuera podrían ayudar a financiar campañas. Es cuestión de tener un filtro para evitar que dinero ajeno al país llegue a enlodar los proyectos nacionales.

¿Qué es lo que más le preocupa al sector político actual de cara a las elecciones del próximo año?

En primer lugar hay una puja regional para evitar el ascenso de la clase política antioqueña. Se busca que el poder no lo tenga el uribismo, es una de las preocupaciones. Además, el responder a las realidades del posconflicto, el tema del proceso de paz genera un ambiente álgido. También se juega el tema de cómo estar alejados de la corrupción, sin duda alguna es un tema importante en la agenda pública.

¿Qué lecciones deja el caso Odebrecht?

Las lecciones quedan en los medios y en la gente de a pie. Muy pocas veces las lecciones quedan para los gobernantes de turno. Los políticos nuevos tenemos la obligación de hacer una política transparente, honesta y de cara al país. La obligación es trabajar con dineros limpios y al recibir apoyo hay que ser claro con la persona que da esta ayuda. Es un tema muy delicado. Hay que tratarlo con cuidado.

¿Por qué es tan difícil hacer control interno qué evite este tipo de escándalos?

Se supone que hay parámetros pero no son suficientes. Nuestra sociedad es corrupta, de la trampa, de colarse en la fila, de romper las leyes y aprovecharse de los demás. Aquí prima el violar la norma. Es algo generalizado. La corrupción está en muchos niveles, desde vender el voto hasta botar basura a la calle. Hay que romper el círculo de corrupción que existe en Colombia.

¿Hay una fórmula para que la gente confíe en las instituciones del estado?

No hay fórmulas mágicas pero la gente debe elegir distinto. Todo radica en la corrupción y compra de votos. Si alguien vende su voto, después nadie va a responder. Pero definitivamente hay que cambiar el tipo de personas que manejan las instituciones. La institucionalidad debe tener peso. Si hay un estado fortalecido, con instituciones fortalecidas, las cosas van a funcionar bien.

¿Qué debe hacer el presidente que sea elegido para trabajar en el tema de la corrupción?

Primero hay que saber que las leyes en este país existen, solo hay que ejecutarlas de buena manera. Perú es un claro ejemplo sobre cómo actuar con los políticos que incurren en casos de corrupción. La muerte política es una medida excelente. Hay que mostrar los rostros de la corrupción. Sobre todo y muy importante, se debe aplicar la ley. El congreso debe trabajar para que los delincuentes paguen penas. Las cárceles no pueden ser escuelas del crimen.

¿Los colombianos se deben resignar a vivir entre la corrupción?

Considero que la corrupción es una enfermedad crónica pero no es terminal. Entonces, no debemos resignarnos. Hay que tener la actitud para combatir al crimen. La corrupción daña al país. Sin embargo, los ciudadanos deben entender que no es un tema exclusivo de la política. La sociedad también está inmersa en la corrupción. Hay que hacer veeduría a los gobernantes y se debe erradicar el cáncer de la corrupción para que esto no se vuelva mortal

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