En entrevista con ‘Punto y Aparte’, Didier Humberto Chirimuscay Hurtado, vicegobernador del pueblo Misak en la ciudad de Bogotá y vocero de los pueblos indígenas de Colombia, habló sobre el proceso de paz y las expectativas que tiene su comunidad de cara al posconflicto.

¿Cómo ha sido su experiencia en la defensa de los pueblos indígenas, y sobre todo, de las mujeres indígenas en un contexto occidental?

Aquí la experiencia ha sido más de base, desde las comunidades. El papel de la mujer indígena en este nuevo siglo ha sido de más participación, ya que ha empezado a tener más incidencia en la parte política, social y cultural. Anteriormente no se veía esto, ya que las mujeres indígenas eran más dadas a la casa, a tener hijos, a tener su huerta casera, a no salir, entonces siempre era el hombre el que direccionaba todo el tema organizacional en los diferentes aspectos.

Para este tiempo, los roles han cambiado, ya que es la mujer la que lidera los espacios internos, sociales, administrativos y políticos. Un ejemplo claro e importante para nombrar es Aida Quilcue, del pueblo nasa, que ahora se desempeña como la nueva consejera de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) en el área de derechos humanos. Es una muy buena referente sobre el tema de la paz y derechos humanos, que se viene evidenciando desde la mirada indígena.

¿Siente que ha logrado representar los intereses de su comunidad y otras comunidades indígenas en la búsqueda de la reparación de las víctimas?

Yo pienso que lo que queda por hacer es mucho. No siento que se haya logrado nada concreto aún, pero siempre estoy en debates que implican temas importantes para nosotros como la ley de víctimas y de derechos humanos. Aquí no solo me represento yo como pueblo misak, sino que mi voz es general para todos los pueblos indígenas, pues va dirigida a más de 103 comunidades que viven en Colombia.

¿Cuál es la posición de los pueblos indígenas frente al proceso de paz?

Lo primero es que el tema de la paz se focaliza desde la Presidencia, es decir, es desde allí donde se toman las decisiones. Para nosotros como pueblos es importante dejar nuestro precedente y nuestra visión, pues se están abriendo nuevos espacios desde el tema intercultural y étnico.

Por esas mismas razones hay varios colegas que también defienden los intereses de todos los pueblos y que están sentando nuestros puntos de vista para que puedan ser escuchados y tengan valor en La Habana. Por supuesto, estamos metiéndole la ficha en lo referente a todo el tema de la paz que lidera el presidente Juan Manuel Santos y los negociadores que allí lo acompañan.

¿Qué proponen de cara a los resultados del plebiscito?

Al ganar el no, el pasado 2 de octubre, se hizo una movilización acordada desde el IX Congreso de la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic), donde lo que quisimos manifestar fue que nosotros no estábamos de acuerdo con el resultado del plebiscito.

Nuestra posición desde un comienzo siempre ha sido el sí a la paz, porque pensamos que el país no puede continuar en esta guerra, más aun cuando muchos de nuestros pueblos han tenido que sufrir en carne propia las dificultades del conflicto.

Siendo así, estamos tristes, pero continuaremos en esa movilización de conciencia en los territorios para llegar a la paz y que los acuerdos se firmen realmente.

¿Qué ha hecho el pueblo indígena por la construcción de paz?

Hemos hecho mucho. Hemos dado nuestras luchas. En diferentes territorios del país, la mayoría de los pueblos indígenas están ubicados en zonas donde el Estado no tiene presencia y donde el conflicto y la fuerza de los movimientos de izquierda y de derecha los bombardea las 24 horas del día.

Es desde allí donde se ha dado la participación de los pueblos para contar estas historias vividas y, por ende, darlas a conocer. De esta manera, se busca que todo lo anterior sea visible y se vuelva un tema coyuntural e intercultural que aporte al beneficio de todas las comunidades.

¿Cuál es la situación de los pueblos indígenas en Colombia?

La situación ha ido mejorando porque el Estado ya nos está teniendo en cuenta en las decisiones del país, pues ha abierto paso a reconocernos como pueblos indígenas, pues antes éramos tratados como minorías étnicas. Sin embargo, hace falta mucho todavía, pues hay pueblos indígenas que están muy alejados, como los nukak makú o los tikunas, que están en la profundidad de la selva.

Yo creo que desde el proceso de paz se debería hacer un pronóstico real para saber cuántos pueblos indígenas existen. El año pasado se hizo un diagnóstico desde la Onic, que reveló la existencia de 103 pueblos indígenas, pero creo que todavía hay más comunidades que no han sido reconocidas y que necesitan ser tenidas en cuenta por el Estado. Debemos ayudarles a alcanzar las mínimas condiciones de vida y bienestar.

¿Para ustedes qué le falta al acuerdo final? ¿Qué reclaman los pueblos indígenas?

Yo creo que lo que le falta es el tema de la inclusión. Hay que dar un paso hacia adelante para que todos nuestros pueblos tengan más incidencia en las decisiones que afectan a nuestro país, y por ende, a nosotros, con el fin de que seamos una prioridad para el Gobierno.

¿Qué expectativas tienen los pueblos indígenas para el posconflicto?

Aquí la expectativa es que podamos hacer una refrendación desde los territorios y las comunidades. Todo esto partiendo de la base de la organización y de que sean los mismos lideres los que hablen, los que pongan un precedente y que no se queden callados. Aquí hago un llamado al papel de la mujer, pues es importante que salgan y se empoderen, ya que son ellas las que han vivido este conflicto las 24 horas. La idea es que esas propuestas representativas para nosotros estén allí, en ese documento que se va a empezar a construir para el posconflicto.

Por último, ¿cuál es la invitación que usted le hace al pueblo colombiano para que, finalmente, lleguemos a la paz?

Pido que aquellos que tienen el compromiso de construir esa paz lo hagan verazmente y que tengan en cuenta todas las contribuciones multiculturales.

Sobre El Autor

Imagen de perfil de Felipe Cabuya

Soy un joven bogotano con vocación de servicio. Me gusta ayudar a los demás, proponer y gestionar soluciones y no ser indiferente ante la realidad social de mi país. Futuro Comunicador Social y Periodista de la Universidad Externado de Colombia. Me apasiona la tecnología, la política, el Marketing en todas sus variantes, en especial el digital, y por supuesto leer.

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