Los docentes de diversos magisterios se reunieron pacíficamente para pedirle al gobierno mejoras en infraestructura, salarios y alimentación. 

En lo corrido de esta semana, al menos 5000 graciasprofesores de todo el país, se reunieron en la plaza de Bolívar y marcharon por diferentes sitios para pedirle al gobierno que escuche sus peticiones.

Los docentes no sólo se agruparon para pedir aumentos salariales, que según ellos, también son malos. Además, piden mejoras en las instalaciones de sus lugares de trabajo y que no sea impuesta la jornada única. Según los educadores, esto tiene consecuencias negativas.

Algunos reclamos sí tienen que ver con los salarios. A pesar de tener años de estudio y dinero invertido, el sueldo máximo de un profesor en Colombia tiene un tope de $4,500,000. Esto sin duda genera mal ambiente entre los diferentes magisterios y agrupaciones de maestros. Ya que por sí es difícil lograr llegar a ganar el salario tope.

Otro de los dolores de cabeza es que no se ha logrado unificar el sistema de salud que tienen los maestros y esto les genera complicaciones. Además, el tema de la jornada única afecta a los 350.000 docentes que trabajan con el estado.

“En Colombia no tenemos las instalaciones adecuadas para la jornada única. El gobierno no puede meter a los niños tanto tiempo sin pensar en la comida y bienestar de ellos. Además, nos están doblando y extendiendo las horas de trabajo sin que nos aumenten el 28% que hemos venido pidiendo” señaló María Eugenia Rojas, profesora del magisterio de Pasca, Cundinamarca.

Por otra parte, el gobierno indica que ha venido cumpliendo progresivamente, pero no que no puede subir y hacer esos incrementos por la situación fiscal que atraviesa el país.

La federación colombiana de educadores (Fecode), en un comunicado publicado en su página web, manifestó que seguirán en paro nacional hasta que el gobierno Santos les cumpla o se acerca a la mayoría de las peticiones que han realizado.

Alimentos en mal estado

En las diversas propuestas para dar por terminado el paro, se han escuchado quejas de diversa índole por los refrigerios que llegan a los colegios del estado. Algunos docentes manifiestan que los yogures llegan vencidos, el pan con moho y además, no es entregado a tiempo.

“La situación con los refrigerios es recurrente, la comida llega en mal estado y si uno de nosotros llegase a comer eso podría ir directo al hospital. No pedimos que sea el mejor refrigerio, solo pedimos que llegue en buen estado” manifestó para Punto y Aparte una estudiante del Colegio Francisco de Paula Santander INEM, ubicado en Kennedy

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